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domingo, 7 de agosto de 2016

CONMEMORACIONES O CELEBRACIONES.


ACTOS OFICIALES  o  MILITARES  y ACTOS CIVILES PRIVADOS.

Conmemoración o celebración.


1.- Te Deum o Solemne Eucaristía.

2.- Acto de Ofrenda.

3.- Sesión Solemne o Acto Solemne.

4.- Espectáculo. Desfile. Concierto. Fiesta. Comida privada. Otros.

Basados en estos 4 puntos, observamos que hay similitud en la programación de las actividades que a conveniencia, según la investigación de recursos, públicos y objetivos, aplicaremos en la fecha a conmemorar o celebrar. Si bien es cierto que cumplir estos 4 pasos nos permiten darle realce y prestancia a la organización que representamos, es de suma importancia no errar en criterios y sobre todo, ajustarse a la realidad social que vive la organización, para un mejor desempeño. 
Para los Poderes y Organismos de Estado, los tres primeros puntos se han de cumplir rigurosamente, de acuerdo a lo antes expuesto en anteriores entradas, como es el 1.-Honor a Dios, 2.- Honor al Padre de la Patria y 3.- Honor a los hombres, en ese orden. El punto 4 es de libre decisión, ajustado a la lógica y criterios antes señalados.




lunes, 20 de julio de 2015

PUESTO PROTOCOLARIO DE LA PRIMERA DAMA

A solicitud de un comentario en este blog, procedo a presentarles una exposición con la cual estoy plenamente de acuerdo. En otras nuevas páginas ampliaré la información sobre las Primeras Damas.


EL PUESTO PROTOCOLARIO DE
LAS PRIMERAS DAMAS.


María Teresa Otero Alvarado.
Profesora de Protocolo y Relaciones Públicas
de la Universidad de Sevilla-España

" Tanto en la terminología protocolaria como en la popular, la Primera Dama de un país es la esposa del Presidente de la Nación o del Gobierno. Esta palabra no se aplica a las reinas. La Reina es la Reina. Primera Dama es un calificativo de carácter social más que político o institucional. Tampoco se usa este término para la madre, una hija, una hermana, una amiga o una sobrina del Presidente. Estas Damas pueden acompañarlo en cuantos actos privados y no oficiales se lleven a cabo, pero en el Ceremonial y el protocolo estatal quienes reciben ese tratamiento son los dirigentes.


El marketing político ha incorporado a cónyuges de los candidatos a la Presidencia a las campañas electorales, actividades éstas privadas y no oficiales. Como consecuencia, cuando se produce el triunfo electoral y el cargo representa de un modo oficial a la Nación, no resulta fácil separar las campañas de imagen basadas en la vida familiar de la vida pública institucional. La familia del Presidente se convierte en un arquetipo para las familias del país, a modo del papel que juegan las Familias Reales en las monarquías parlamentarias.


Pero las Reinas, Princesas e Infantas Consortes juegan un papel constitucional: comparten responsabilidades con sus esposos, pues de ellas depende la continuidad de la dinastía e incluso pueden llegar a ejercer la Jefatura del Estado como Regentes. La Corona como institución implica  privada, publica y oficialmente a cualquier miembro que asuma la representación del país.


Nuestra disertación se refiere al modelo first lady, más extendido en el continente americano que en el europeo, y que tuvo su máximo exponente en su día en la figura de Jacqueline Kennedy, esposa del Presidente de la Nación americana y por encima de todo la mejor relacionista pública de su marido y su país.


El papel de la Primera Dama ha sido atender privadamente a su familia y acompañar a su marido en actos públicos y como mucho participar en actividades sociales, culturales y humanitarias.


Con el paso del tiempo, el papel de las Primeras Damas ha ido evolucionando, de modo que algunas, además de lo ya señalado, han seguido ejerciendo su actividad profesional en privado. Pero existe un nuevo modelo de esposa de gobernante, que no se resigna a ser tan sólo "la esposa de" . Desde Eva Duarte hasta Hillary Clinton.


Reconociendo y respetando las profundas diferencias existentes entre ellas, son mujeres que no se han conformado con ser la "cara amable", "la sombra" o la "sonrisa" de la Presidencia y han querido desempeñar ciertas responsabilidades de gestión.


Nos parece loable el espíritu de servicio a su país de estas damas, pero no se puede olvidar que los únicos que pueden ejercer, son ciertas funciones y ciertos papeles de cónyuges. Nadie las ha elegido, ni designado a ellas para que gobiernen, ni formar parte de una dinastía reinante. Y el papel de cónyuge, grato o ingrato, debe asumirse con pleno conocimiento de las limitaciones que la Constitución impone a quienes no están legitimados por las urnas o los vínculos familiares - en las monarquías parlamentarias para representar a la Nación o al Estado.


Esposas y esposos de Gobernantes han de decidir si pueden compatibilizar sus profesiones - la política entre ellas con la máxima representación de su país - y las Primeras Damas que trabajen en su vida privada o representan democráticamente aquellas opciones políticas que coinciden con sus modelo de sociedad.


Pero de ningún modo podemos plantear que el ejercicio del poder y ostentar derechos y deberes que trae implícitos ( honores, distinciones responsabilidades ) sea una especie de " estado de gracia" que se transfiere a la pareja para que ésta ejerza funciones que no le son propias. Entre otras razones porque estarían sustrayéndolas  a los legítimos representantes de la voluntad popular, y sobre todo porque está fuera del marco constitucional.


Por otro lado, nos gustaría que ese lenguaje se adaptara a los nuevos roles que la sociedad está demandando. La Ministra o Alcaldesa han sido hasta hace bien poco las esposas de Ministros o del Alcalde. Pero del mismo modo que en ámbitos tradicionalmente femeninos al término azafata ha derivado en azafato o enfermera en enfermero, hemos de plantearnos la correcta denominación de los cargos públicos, indistintamente en masculino o en femenino.


Nos preguntamos si a los cónyuges de las Presidentas ( en Europa en estos momentos hay una Presidenta en Irlanda, hasta hace poco la ha habido en el Reino Unido y antes o después habrá más mujeres que accedan a estas magistraturas) les vamos a dar el título de " Primer Caballero" y si se va a solicitar para ellos las mismas prerrogativas que a veces se demandan para las actuales Primeras Damas.


Sin pronunciarnos aquí más por el cumplimiento del mandato constitucional, simplemente insistimos en dos cuestiones ya apuntaladas: en la sociedad del siglo XXI  el  tratamiento de las altas personalidades del Estado y sus consortes, cónyuges o parejas, debe ser independiente de su titularidad masculina o femenina. Y quizás debamos reflexionar más sobre el carácter  de las altas magistraturas del Estado, y la necesidad de distinguir la vida pública ( con todos sus honores, distinciones, tratamientos y por supuesto responsabilidades) de la privada ( familiar e intima ) de los gobernantes y sus cónyuges."


La Reina y las Primeras Damas asistentes a la
XXII Asamblea Iberoamericana, de paseo por la ciudad.
 

Las Primeras Damas de Gabón, Nigeria, Sudáfrica, Malasia,
Vietnam, Suiza, Singapur, Italia, India, Indonesia, China, Chile, Filipinas,
los países de las Naciones Unidas, la Unión Europea y otros (2012).
 

viernes, 17 de julio de 2015

VESTIDURAS DEL DIÁCONO


VESTIDURAS DEL DIACONO :

"Desde el Vaticano II los ministerios ordenados son de tres grados: diaconado, presbiterado y episcopado. Como ministerios instituidos quedan el lectorado y el acolitado, como sustitución de las antes llamadas "órdenes menores". La mayor novedad estriba en la creación del diaconado permanente y su apertura a los varones casados. Para ser ordenado de diácono se requiere ser varón, mayor de 25 años si se es soltero o mayor de 35 años si se está casado y el consentimiento de la esposa en este caso. Si al ser ordenado se está soltero le afecta el celibato de por vida, si está casado y enviuda no puede volver a casarse. Antes de ser ordenado de diácono (orden que ya pertenece al clero) hay que ejercer los ministerios de lector y acólito y recibir la formación adecuada que en cada diócesis se imparte, además de ser considerado idóneo y digno para recibirlo. Los documentos exigidos los relaciona el CDC nº 1050. Hoy día el diaconado no tiene necesariamente que conducir al orden presbiteral, aunque todos los presbíteros serán antes ordenados de diáconos. En cada Diócesis hay una delegación diocesana para los ministerios y el diaconado permanente, a cuyo cargo está un delegado. Dirigiéndose a los respectivos palacios arzobispales dan la información adecuada. Diaconía significa servicio. El diácono es un colaborador del sacerdote y estará al lado del presbítero ayudándole en todo lo referente al misal y al cáliz."

DALMATICA O TUNICELA. Del latín “dalmatica vestis
Túnica o vestidura de Dalmacia (Grecia), Introducida en Roma por el emperador Cómodo, era una especie de túnica que se llevaba sobre la túnica talar, pero diferente de esta por ser más corta hasta las rodillas, es como una casulla con mangas, está cerrada delante, y está abierta por los costados hasta el hombro, con mangas amplias, que usan los diáconos sobre el alba y la estola.
Se convirtió en un vestido propio de senadores y otras personas distinguidas. Los primeros cristianos la tomaron de los romanos y éstos, del pueblo de los dálmatas (hoy países balcánicos).
Esta vestidura propia del Diácono, ha de ser del color de la casulla del celebrante, usada en las ceremonias litúrgicas, excepto cuando éstas tienen carácter penitencial. Porque desde los primeros tiempos la dalmática se ha considerado una vestimenta festiva, y considerada símbolo de alegría. También es utilizada por los obispos y por el mismo Papa bajo la casulla en la misa pontifical solemne, pero no en misas privadas. Su uso bajo la casulla no se permite a los sacerdotes a menos que se les haya concedido un privilegio papal especial.
La ornamentación distintiva de la vestidura consiste en dos rayas verticales que corren desde el hombro a la bastilla, según el uso romano estas rayas son estrechas y unidas al bajo por dos rayas cruzadas estrechas.
No hay ninguna regulación acerca del tejido de la dalmática; las ordenanzas referentes a los colores litúrgicos, incluyen las dalmáticas.
Puesto que la dalmática es la vestidura exterior distintiva del diácono, cuando es ordenado por el obispo, se viste con ella, y al mismo tiempo le dice el obispo: “El Señor le cubra con la vestidura de la salvación y con la vestidura de la oración, y le cubra con la dalmática de rectitud para siempre.”
La dalmática incluye una estola cruzada: de hombro izquierdo hacia el derecho, en forma descendente.
La dalmática reemplazó, en parte, a la toga. Estaba ya muy en boga antiguamente, aun entre los seglares y principalmente entre los emperadores. Los primeros que la adoptaron como vestido litúrgico fueron los patriarcas de Constantinopla, y luego fue concedida, como señal de honor, a algunos obispos de sedes importantes, luego a los arcedianos y por fin a los diáconos. De ese modo quedo incorporada a los ornamentos litúrgicos, “como prenda diaconal”.
Al principio, la dalmática era una túnica larga y ancha con mangas muy grandes y llegaba a los pies. Su longitud se fue reduciendo progresivamente hasta llegar al siglo XVIII en que su longitud era de unos 100 centímetros (un metro). Al reducirse su longitud, las mangas se volvieron proporcionalmente más estrechas.
Originalmente la dalmática se hizo de lino o lana, pero cuando la seda se hizo más común y menos cara, la dalmática se hizo de seda. Desde el siglo XII también aparecen dalmáticas hechas de tejido fino de lana. Actualmente se utilizan los tejidos más modernos que permiten un lavado y planchado relativamente sencillo.
Hasta el siglo X, la dalmática era siempre blanca. Las dalmáticas de color fueron la norma general cuando, aproximadamente en el año 1200, se determinaron qué colores eran los litúrgicos y en consecuencia su uso se reguló definitivamente."